Para enmarcar una historia, para contar el mundo: de las pinturas rupestres a la pantalla vertical
- Jean-Marie Sanjorge
- 13 jun 2024
- 2 Min. de lectura
La evolución de los encuadres y formatos en la pintura.
Desde el arte de las pinturas rupestres, la humanidad ha buscado definir los límites de lo que deseaba representar. Sin embargo, cada figura de aquella época lejana ahora se nos presenta simplemente colocada al azar entre otras. Con la llegada de la agricultura y la subsiguiente organización de los campos de cultivo, la superficie dibujada o esculpida comenzó a adherirse a una geometría determinada. En cuanto a la pintura, los primeros ejemplos antiguos que se conservan son frescos aplicados a muros o tumbas, a veces sobre pergaminos, y más tarde a muros de iglesias o paneles de madera destinados a decorar los altares de estos lugares de culto. Esto implicaba, por supuesto, que el formato no provenía de una decisión artística, sino que simplemente se ajustaba al espacio disponible. También vemos los primeros ejemplos de obras de pequeño formato, a menudo utilizadas para crear decoraciones admirables en las páginas de libros religiosos.
Tras la Edad Media, los formatos comenzaron a definirse con mayor precisión y el marco empezó a distinguirse de la propia pintura. Cabe destacar que la pintura de caballete permitió generalizar tamaños pequeños o medianos, mientras que la llegada del lienzo, al aligerar el peso general, facilitó la circulación de las obras. El desarrollo de las academias de arte y la circulación de obras de arte propiciaron la definición de dimensiones más precisas, según el género.
La «modernidad», a partir del siglo XX, se basó en la idea de cuestionar constantemente lo logrado y en la necesidad de innovación constante, de ahí la desaparición —para bien o para mal— de todas las reglas, y por tanto la posibilidad de practicar todos los tamaños e incluso formatos irregulares.
En el artículo "De la pantalla ancha a la pantalla de bolsillo " , estudiamos, utilizando el ejemplo del cine, cómo la producción de imagen contemporánea, en todas sus formas, es también heredera de lo que acabamos de describir.
Artículo escrito por Jean-Marie Sanjorge


