Durante mucho tiempo, el concepto de "velocidad china" se estableció como un indicador económico e industrial de la aceleración de China. Se refería a la capacidad de China para construir, producir y entregar con mayor rapidez: una velocidad emblemática de su auge económico y poder manufacturero. En los últimos años, este concepto se ha extendido mucho más allá del ámbito de las fábricas y la infraestructura. Ahora permea el ámbito cultural, encontrando su ilustración más log